Disciplina patronal

Los coletazos de la derrota oficialista podrían comenzar a sentirse entre los asalariados. Bajo la imperiosa necesidad del Gobierno Nacional de no sumar más conflictos, las patronales se endurecerán ante los reclamos de los trabajadores. El jueves pasado, cuando los trabajadores del neumático, en su mayoría afiliados al Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA-CTA), reiniciaron un plan de lucha, en reclamo de un incremento salarial del 35 por ciento, en las tres principales plantas procesadoras de caucho, Fate, Pirelli y Firestone, la respuesta patronal llegó 24 horas después con el despido simultáneo en las tres empresas de más de 80 trabajadores, entre ellos sus principales activistas.

Las negociaciones salariales se remontan a mediados de año cuando comenzaron las reuniones entre el gremio y la patronal. En el mes de abril, SUTNA, conducido por Pedro Wasiejko que además es Secretario Ajunto de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), reclamó un aumento del 35 por ciento para todos los trabajadores. La contra propuesta de las empresas fue un aumento del 28 por ciento en dos pagos, del 13 en julio y el 15 por ciento restante, no acumulativo, en el mes de enero de 2009.

Con la propuesta patronal rechazada por los trabajadores comenzó un tira y afloje. Una de las medidas adoptadas por FATE como represalia a los ceses de actividades recientes, fue el inicio de acciones judiciales, para conseguir el desafuero de Pedro Sosa, Marcelo Gallardo y Víctor Ottoboni, todos activistas de esa planta. Este clima desembocó el jueves pasado con un paro de 48 horas, en reclamo de recomposición salarial. A su vez, durante todos estos meses a la lucha por el salario se le sumó el reclamo de una revisión del convenio colectivo de trabajo correspondiente a esta rama.

El conflicto se remonta a marzo, cuando comenzó el reclamo por aumento salarial y condiciones de trabajo en el marco de paritarias. El conflicto recrudeció en mayo cuando la patronal despidió a un trabajador argumentando causas disciplinarias que fueron consideradas por el gremio, como “inexistentes”. Ahora, FATE va por más: su objetivo es judicializar el conflicto.


Neumático es una de las ramas industriales más explotadas del aparato productivo argentino. Su convenio colectivo de trabajo es uno de los más flexibilizados y ha legalizado que se trabaje en turnos continuos los siete días de la semana, todos los días del año, sin sábados, domingos ni feriados. El básico es de 1260 pesos mensuales. Su gremio es considerado uno de los más combativos del sector y según reseño, preocupado, el analista conservador Rosendo Fraga, en su panorama político de marzo, “ahora busca ahora extender a nivel nacional el acuerdo de participación en las ganancias de la empresa, que logró en Firestone tras un largo conflicto.”

Wasiesjko fue reelegido como secretario general del sindicato con el 60 por ciento de los votos. Segunda quedó la lista marrón que postuló a Jorge Ayala en una votación en la que participó más de tres cuartas partes del padrón total. Sin embargo, el resultado de la segunda fuerza cuenta con una geografía particular. En Argentina hay tres grandes centros de producción de neumáticos. Lavallol, que alberga a la fábrica de Firestone; Merlo, por la planta de Pirelli y San Fernando, por FATE. En esta última la marrón obtuvo 606 votos contra la lista oficialista que ganó 366. En el norte del conurbano bonaerense hay más de 1100 afiliados de los 4000 que tiene el SUTNA en todo el país; todos ellos están en la FATE, donde se está librando una pelea que será clave para ese gremio. Pero que además concentra algo más que el reclamo de una parte importante de los trabajadores argentinos del neumático. Quizá sea la cabeza de playa para la apertura de paritarias por sector.

Fuente: www.prensadefrente.org